El lúpulo y el cannabis son primos cercanos. Disfrutar de una cerveza con tu cogollo no es nada nuevo. Tampoco lo es la cerveza con cannabis, aunque últimamente está viviendo un gran resurgimiento. Las cervezas artesanales con este nuevo toque están causando furor en todas partes.

¿Y lo mejor? Si haces tu propia cerveza en casa, es facilísimo incorporar el cannabis en el proceso de elaboración.

Proceso

Los aspectos básicos de la elaboración de cerveza tienen miles de años de antigüedad. ¿El primer paso? Hay que convertir un grano amiláceo como la cebada (o cualquier otro) en “azúcar”, que es lo que se conoce como mosto. El mosto se añade a la levadura, lo que a su vez marca el comienzo del proceso de fermentación alcohólica. Las enzimas de la levadura convierten el azúcar en una sustancia de mayor graduación.

Entonces se añade lúpulo y cannabis para aportar sabor. Tanto el lúpulo como el cannabis tienen propiedades antibacterianas, lo que ayuda a que la levadura haga su trabajo. En otras palabras, para elaborar cerveza de canabis, lo único que tienes que hacer es sustituir el lúpulo por marihuana; o mezclar ambos. Así de fácil.

¿Proceso del cannabis?

Cada cervecero tiene su propia técnica y plazos, pero siempre es necesario preparar el cannabis por separado.

¿Lo primero que hay que hacer? Eliminar las “impurezas”, o toxinas, del cogollo. Empapa la marihuana que vas a utilizar en agua filtrada. Esto eliminará las impurezas naturales además de otras sustancias indeseables que se adhieren a las hojas.

El momento de añadir el cannabis a la mezcla es objeto de debate. Si se hace cuando el mosto está hirviendo, se podrían perder los terpenos. Algunos creen que sólo se debe añadir cogollo seco al mosto frío. Se trata de una cuestión de experimentación y gusto personal. Sin embargo, cuando se prepara una variedad rica en THC, sólo se necesita la cantidad justa de calor y tiempo para descarboxilar o “activar” el THC. Demasiado o muy poco calor, harán que el cannabis sea menos efectivo.

Necesitamos

Si eres un cervecero con experiencia, te puedes saltar esta parte, pero si es la primera vez que vas a llevar a cabo este proceso, o eres un cervecero relativamente nuevo, esto te interesa. Deberás estar preparado. Echa un vistazo a unos cuantos vídeos de YouTube. Reúne todo el material que necesitarás. Esta receta está pensada para hacer unos 19 litros de cerveza, así que planifica en consecuencia.

Ingredientes

  • 1,8 kg de glucosa
  • 2 cucharaditas de levadura
  • 2-3 cucharaditas de jengibre molido
  • 1,6 kg de extracto de malta
  • 28 gramos de lúpulo/14 gramos de cogollo de cannabis más 14 gramos de lúpulo/227 gramos de hojas de marihuana trituradas
  • 4,7 litros más 1,9 litros de agua tibia
  • 2 cazuelas grandes
  • Paño fino o estopilla
  • Cubo de plástico blanco o negro de 25 litros con tapa
  • Termómetro
  • Botellas para la cerveza terminada

Manos a la obra

  1. Pon las cazuelas sobre el fuego. Vierte 2,4 litros de agua en cada una. Mientras hierve el agua, comienza con el proceso de fermentación. Envuelve las hierbas (lúpulo y/o cannabis) en la muselina.
  2. Mezcla la levadura con 2,2 litros de agua tibia (a 21-32°C) y déjala a un lado.
  3. Pon la glucosa en una de las cazuelas de agua hirviendo. Una vez disuelta, echa el lúpulo/cannabis en la misma cazuela envuelto en el paño.
  4. Al mismo tiempo, vierte el extracto de malta en la otra cazuela.
  5. Cuece a fuego lento durante 40 minutos. Retira la cazuela del fuego.
  6. Saca la bolsita y ponla en un recipiente con agua fría. No uses demasiada agua. No te interesa diluir el líquido con cannabis que queda dentro. Vierte el contenido de ambas cazuelas en el cubo. Exprime el líquido restante de la bolsita en el cubo.
  7. Vierte en el cubo suficiente agua hasta que la temperatura sea de 26,6°C.
  8. Añade la levadura.
  9. Pon el cubo en un lugar cálido (a unos 21°C). Esta parte del proceso llevará de dos a cuatro semanas. Algunos cerveceros envuelven el cubo con mantas para garantizar una temperatura constante.
  10. Una vez terminado el proceso de fermentación, comienza la segunda parte: el embotellado. Las botellas y los kits de embotellado son muy fáciles de encontrar. Asegúrate de desinfectar todo el equipo. Cuando hayas vertido el líquido en las botellas y las hayas sellado, espera al menos entre dos y cuatro semanas más antes de probar la cerveza.

Listo, saluuuuuud!!